Micrurus tikuna es una serpiente de coral suramericana rara y descrita recientemente [1]. Las mordeduras provocadas por esta especie no han sido reportadas, ni descritas en la literatura médica o en el Sistema Nacional de Vigilancia en Salud (SIVIGILA). Sin embargo, los envenenamientos causados por serpientes suramericanas del género Micrurus presentan un cuadro clínico general, con manifestaciones locales y sistémicas, estas últimas incluyendo parálisis respiratoria que conlleva a la insuficiencia respiratoria [2,3].
Los síntomas del envenenamiento por serpientes de coral pueden incluir efectos locales como dolor y dolor irradiado, edema, eritema, sangrado, tumefacción y parestesia [4]. La actividad neurotóxica del veneno de Micrurus está relacionada con las manifestaciones sistémicas más comunes del envenenamiento. Estos efectos incluyen ptosis palpebral, limitación de la movilidad ocular, visión borrosa, diplopía, dificultades para masticar o deglutir, disminución de la fuerza muscular, dolor abdominal, parálisis de músculos y extremidades, dificultad para moverse y mantenerse en pie, síndrome miasténico agudo, disnea y parálisis de la musculatura torácica que puede progresar a parálisis diafragmática causando la muerte por asfixia [2,3,4]. En algunos casos, las manifestaciones sistémicas pueden ocurrir a los pocos minutos de la mordedura [4]. También son posibles manifestaciones musculares debido a las propiedades miotóxicas demostradas por el veneno de algunas serpientes de coral amazónicas [5].
Los envenenamientos causados por especies del género Micrurus pueden clasificarse como leves, moderados o graves de acuerdo con los síntomas que presente el paciente [5]. Un envenenamiento por M. tikuna puede considerarse leve cuando, durante las primeras 6 horas, el paciente solo manifiesta síntomas locales que usualmente incluyen sangrado menor en las marcas de los colmillos y parestesia (una sensación de entumecimiento en el área mordida que posteriormente puede extenderse a zonas adyacentes) [5]. El envenenamiento moderado se caracteriza por la manifestación de una miastenia aguda (debilidad y fatiga muscular) sin que se presente parálisis [3,4]. Finalmente, un envenenamiento se considera grave cuando existe una miastenia intensa que puede evolucionar hacia una parálisis [3,4].