Micrurus surinamensis es una coral común en el sur de la Amazonia colombiana. Sin embargo, su tasa de encuentro es bastante baja en las regiones del norte de la Amazonia y la Orinoquia [17]. Es una especie coral única debido a sus hábitos acuáticos, que permiten a los individuos habitar en quebradas, ríos, estanques y morichales (bosques pantanosos dominados por la palma Mauritia flexuosa), donde pueden permanecer sumergidos durante períodos prolongados, tanto en áreas boscosas como abiertas [19].
Al igual que la mayoría de las serpientes de coral, M. surinamensis se caracteriza por ser una especie crepuscular o nocturna. No obstante, existen reportes anecdóticos y esporádicos de individuos forrajeando activamente durante el día [17, 22, 23]. Aunque se considera una especie dócil, cuando se siente amenazada, los individuos pueden exhibir comportamientos antipredatorios como comprimir el cuerpo dorsoventralmente, enrollar la cola mientras esconden la cabeza bajo el cuerpo o realizar movimientos bruscos sutiles al atacar [22]. Morder no hace parte del repertorio antipredatorio principal. Esta conducta solo aparece como último recurso, cuando la huida (ej. escapar) y los comportamientos disuasorios pasivos (ej. comprimir el cuerpo dorsoventralmente, enrollar la cola) no logran disuadir el ataque del depredador o el estímulo de amenaza.
Esta serpiente acuática se alimenta principalmente de peces caracterizados por tener un cuerpo alargado, aplanado o deprimido, como las especies de los géneros Gymnotus, Callichthys, Sternopygus y Synbranchus [17, 18, 24, 25]. No obstante, también puede actuar como una especie oportunista y ocasionalmente alimentarse de cecilias, lagartos y otras serpientes [23]. Aunque aún existe una gran carencia de información sobre el comportamiento depredador de la especie, observaciones de campo sugieren que los individuos capturan a sus presas en el agua durante la noche y posteriormente se trasladan a las orillas del cuerpo de agua para ingerirlas, comenzando por la cabeza [25]. Curiosamente, la composición del veneno de M. surinamensis difiere de la de otros congéneres, ya que parece estar compuesto principalmente por toxinas de tres dedos (3FTx) que podrían estar especializadas en inmovilizar rápidamente sus presas principales (¿peces?) (ver Capítulo 2) [26,27,28].
Como en todas las serpientes coral conocidas, M. surinamensis tiene un modo reproductivo ovíparo, con hembras que ponen entre 5 y 12 huevos por puesta [17, 22]. Lamentablemente, aún existe escasez de información respecto a las épocas reproductivas y la frecuencia de reproducción entre las diferentes poblaciones. Además, parece existir un dimorfismo sexual evidente, ya que las hembras alcanzan en promedio tallas mayores que los machos [17]. Actualmente, no hay información sobre la esperanza de vida de la especie en estado silvestre. Sin embargo, en condiciones de cautiverio, la longevidad promedio alcanza solo los 7 meses, aunque los individuos pueden sobrevivir hasta 1.28 años (ver Capítulo 8). Existen reportes de individuos infectados con endoparásitos como nematodos (Physaloptera sp.), pentastómidos (Sebekia oxycephala) y trematodos (Opistogonimus lecithonotus) en la cavidad oral y el esófago [29].