El envenenamiento por Micrurus produce síntomas locales que pueden durar varios días. Estos incluyen dolor urente, enrojecimiento de la piel (eritema), tumefacción imperceptible (edema), dolor intenso que se irradia desde el lugar de la mordedura hacia afuera, abarcando toda la extremidad, y disminución del tono muscular (parálisis flácida) [1].
Los síntomas sistémicos incluyen visión borrosa, visión doble (diplopía), párpados caídos (ptosis palpebral), parálisis o debilidad de los músculos oculares (oftalmoplejía), ojos que miran en direcciones diferentes (estrabismo divergente), expresión facial con párpados y labios caídos (facies miasténica) y signo del «cuello quebrado», dolor muscular (mialgias), contracciones musculares (fasciculaciones) en el rostro y las extremidades, así como parálisis periférica que podría conducir a una parálisis respiratoria [1].
De acuerdo con las manifestaciones clínicas, un envenenamiento leve causado por serpientes del género Micrurus exhibe marcas de colmillos, ausencia o edema leve y dolor local ligero. Un envenenamiento moderado presenta edema y eritema leves, dolor moderado que se extiende a las extremidades con sensación anormal (disestesia). Los síntomas sistémicos incluyen sensación de ardor u hormigueo (parestesia) en los nervios craneales con ligera ptosis palpebral, habla arrastrada o lenta (disartria) y distorsión del sentido del gusto (disgeusia). No obstante, estos síntomas no progresan a una parálisis respiratoria en las primeras 12 horas [1]. Finalmente, un envenenamiento grave presenta síntomas como parálisis flácida en los primeros 30 minutos, visión borrosa, diplopía, ptosis palpebral o facies miasténica, salivación excesiva (sialorrea), disartria, signo del «cuello quebrado» y acumulación de dióxido de carbono en el cuerpo debido a una respiración alterada (acidosis respiratoria/mixta) [1].
El envenenamiento causado por Micrurus nigrocinctus puede provocar síntomas neurotóxicos y miotóxicos [2,3]. Un caso en Costa Rica reportó dolor intenso y severo que se irradió desde la ubicación de la mordedura (dedo índice) hasta el final del brazo y el tórax; tumefacción, náuseas, mareo y vómito, antes de que el paciente perdiera el conocimiento. Tras el tratamiento con antiofídico y una hospitalización de 6 días, el paciente se recuperó. Durante tres meses de convalecencia, esta persona experimentó entumecimiento en la mano que sufrió la mordedura, hipersensible al calor, pero eventualmente tuvo una recuperación completa [4].
Otro paciente del mismo país, con envenenamiento severo, presentó un dolor local que aumentó en intensidad, tumefacción local, salivación excesiva, espasmo de glotis, parálisis de la lengua, fasciculaciones de los músculos esqueléticos, cefalea severa y dolor muscular intenso, lo que sugiere mionecrosis (muerte del tejido muscular). El paciente terminó sufriendo una parálisis completa, siendo necesaria asistirlo con respiración artificial para prevenir la asfixia. Sin embargo, la administración de antiofídico 8 horas después de la mordedura y la atención clínica resultaron en una recuperación total [5]. Los síntomas mionecróticos sugeridos por Bolaños [5] han sido observados experimentalmente en ratones durante ensayos preclínicos [3,6]. En Colombia no existen reportes oficiales de envenenamiento causado por M. nigrocinctus, pero estos podrían esperarse