Poco común. Esta serpiente fosorial habita en bosques húmedos primarios y secundarios, áreas ribereñas, sabanas y diversos hábitats alterados (por ejemplo, campos abiertos) en zonas bajas de Colombia [11,17]. Frecuentemente se le observa cerca de arroyos y ríos [8,9,18], estando principalmente activa en la superficie durante la noche o el crepúsculo [9]. En Brasil y Perú, M. filiformis se ha registrado en hábitats similares y muestra patrones de actividad similares [19–21]. Podría ser más común en áreas perturbadas que en hábitats naturales en toda su área de distribución [22–24]. Un modelo de nicho de la distribución potencial de M. filiformis en Brasil indica que la probabilidad de ocurrencia de esta especie es mayor en áreas cercanas a la cuenca del Amazonas [25]. Esta especie ha sido detectada en varios estudios herpetológicos de corta duración (de semanas a meses) en Brasil y Perú, lo que sugiere que podría ser detectada de manera frecuente en hábitats apropiados con un esfuerzo de muestreo intensivo [21,26–28].
En Colombia no se cuentan con datos de la dieta de esta especie. No obstante, en Brasil y Perú, se ha reportado que M. filiformis se alimenta de anfisbénidos, pequeñas serpientes e invertebrados [23,29]. Las especies documentadas como depredadoras de M. filiformis incluyen el caimán de frente lisa (Paleosuchus trigonatus) y la piraña manchada negra (Pygocentrus cariba) [22,29–31]. También se ha reportado un intento de depredación por el ave conocida como agamí, aramí, jacamín o yacamí (Psophia crepitans) [32].
Esta especie suele huir cuando se siente amenazada, pero también se ha observado que se defiende vigorosamente con movimientos erráticos y exhibiciones con la cola (enrolla y plana la cola moviéndola sinuosamente) para disuadir a los depredadores [24,33]. En Brasil, M. filiformis es huésped del parásito intestinal Eimera micruri [34].
M. filiformis es una serpiente ovípara, pero no se ha recopilado información sobre su reproducción hasta la fecha. Queda mucho por aprender sobre la historia natural y la ecología de esta serpiente, a pesar de que presenta una amplia distribuida en Colombia, aun su biología es poco conocida (Tabla 1).